San José, Costa Rica
El bote llegó sano y salvo a San Jorge. Atrás habían quedado las hermosas inglesas, el carismático, loco y agradable Estepán, y la rasta nudista (o desnudista, no se). Continudista. Tomamos un taxi que nos dejó en Rivas (10 minutos de viaje), entramos al barcito que oficia de oficina de Tica Bus, y la gorda nos…